A quienes caminan a tientas deslizando sus manos por la pared, confiando en las puntillas de sus pies antes de dar un nuevo paso. A quienes mueven los brazos delante de sí, intentando esquivar los obstáculos, esforzándose por protegerse de los tropiezos, a pesar de que no los puedan ver. A quienes se acostumbran a vivir en la...