En honor a los amigos , Fundación Casa Salvavidas

Negociando con el cielo

jueves, junio 01, 2017

En la necesidad de conseguir los alimentos para el Comedor Salvavidas, desarrollamos el "Sistema de Canje" para cambiar Sardinas por el resto de alimentos faltantes (aprovecho para volver a bendecir a la gente de Fundación ABBA y su programa Jesús Pan de Vida).

A causa de esto, fuimos a uno de los mercados populares del sector, para cambiar por frutas, verduras, legumbres, mientras conversábamos con uno de los vendedores de verduras, llegó una niña. No contaba con mas de ocho años, se paseaba por los puestos pidiendo que le regalaran algo para comer. Uno de los vendedores cercanos al puesto donde yo me encontraba le regaló un cambur, entusiasmada comenzó a comerse su cambur, pero mientras tanto me oía porque estábamos muy cerca. Y aunque mi explicación del Sistema de Canje era para ese vendedor, ella presto atención y entendió todo perfectamente. 

Interrumpió con timidez y determinación al mismo tiempo, y me dice: - Me parece muy bueno lo que están haciendo, yo te voy a ayudar. En eso, con sus manos llenas de su abandono y miseria, pintadas con su tristeza y gran necesidad, arrancó la mitad de lo que le quedaba de su preciado cambur, y me dijo: - Si cambias una sardina por algo mas para comer, yo te ayudo. Toma un pedazo de mi cambur y así como yo y comes tu. 

Miré el trozo del cambur a medio comer, sus manos cual bandeja que sirven el plato, sus ojos sucios con rastros de lágrimas secas en sus mejillas, su corazón curtido por la necesidad pero dispuesto no solo a recibir, sino a también a dar. Me deshice como pude del nudo que se me trabó en la garganta, hice mentalmente una oración de protección bendiciendo ese pedazo de cambur mallugado (por el traumatismo que sufrió en la picada) y recibí el cambur, con su mirada casi me obligaba a comer el cambur delante de ella,,, Y así lo hice. Ella contenta por haber hecho negocios conmigo recibió su lata de sardina a cambio de la mitad de lo que le quedaba de su cambur. Al tener la lata en su mano, se puso tan contenta que se fue corriendo y en un instante se perdió entre los pasillos del mercado.

No hubo tiempo para mas nada. Ella pensó que hizo negocio conmigo, pero lo que no sabe es que hizo negocio con el cielo, porque sin tener dio de lo que tenía.

Su nombre era María, te bendigo María donde quiera que estés ahora, gracias por entender que cambiar, a la larga, es compartir.


Lucas 21:4 "Les aseguro que ella dio mas, ... porque siendo tan pobre, dio todo lo que tenía."

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